domingo, 28 de junio de 2009

Y que me extrañas...


Dices que me extrañas
Que no puedes vivir sin mí
Y acusas desvarío

Dices que me extrañas
Y mi imagen se encalla
En los recuerdos de lo vivido

Y tu silencio se escapa
Y reincides en lo omisivo

Dices que me extrañas
Que no soportas mi ausencia
Que no entiendes por qué me he ido

Dices que me extrañas
Que en tan poco tiempo no se puede olvidar
Que tanto tiempo está perdido

Y te vuelves a perturbar
Y tu infortunio vaticino

Dices que me extrañas
Que no toleras mi ausencia
Que no concibes tolerar…

Dices que me extrañas
Y me acusas de renuencia
Me sojuzgas por mal amigo
Y no soportas la contumacia
Y no controlas tus desvaríos

Dices que me extrañas…
Yo te digo
Que el mejor remedio para la ausencia
Es regresar en defenitivo.