jueves, 20 de mayo de 2010

Tu silencio

Cuando tu voz se alborota
en el silencio
Cuando el silencio
se encalla en la borrasca de tu almohada
Cuando tu voz se convierte en susurro
y a mis oídos no llega nada

Cuando el mutismo de tu recuerdo
se alimenta de mi palabra
Y la alegría de escucharte
se convierte en añoranza.

Es entonces cuando en silencio
tu corazón me habla

jueves, 6 de mayo de 2010

Cuando pienso...

Cuando me pongo a pensar -cuando tengo la mala idea de ponerme a pensar- en los amores perdidos, siempre me encuentro con una retahíla de nombres e ilusiones que siempre me acobardan.
La lista no es muy numerosa, y siempre la ejecuto con amores materializados y platónicos, aquellos que encontraron en el beso su mejor aliado, y aquellos que encontraron en la ilusión, su peor verdugo.
Es naturalmente razonable pensar que si un amor se lacera, se hace inllevadero dejarlo; pero eso en el campo de la razón, y en realidad sucede que el hecho de amar no es del todo razonable. Pero bueno, culpar al amor es lo más sencillo, culpar a la pareja es lo más práctico, y culpar al destino es lo menos indicado.
Cuánto me hubiera gustado quedarme con cada una de las parejas que tuve, formar con ellas una familia, tener hijos y plantarme... pero luego de pensarlo detenidamente... no fui capaz de perpetrarles semejante maldad.
Pero ahora, que la ilusión me sirve el café en la mañana, ahora, nuevamente me aferro con uñas y dientes, con garras y colmillos a una nueva ilusión, y pienso que quizá, lo más razonable sea perpetrarle semejante maldad, e intentarlo, cuanto menos, hasta que la ilusión se desvanezca...
Mientras tanto... seguiré soñando

miércoles, 7 de abril de 2010

Derrotero

Si acaso contara mis defectos
e inventariara el efecto en lágrimas
acaso mi freudiana autoestima
encontraría alivio entre sábanas.


Pero el alivio no escapa a los fueros
a los designios que la voluntad trama
porque la vida es un lugar austero
y el destino al destino se allana.

Al cabo de tales sortilegios
las traiciones amicales me afanan
y si al virar la vista al derrotero
me encuentro solo al final del alba

La confianza es un fruto seco
de pulpa agria, de corteza helada
que al entregarla encontre sin mayor esmero
la fúnebre brisa de la tierra huraña.

domingo, 28 de febrero de 2010

Márgenes

Cuando pienso en el universo -cuando tengo tiempo de pensar en universalidades- me pregunto cómo será todo más allá del universo; es decir, cuáles son los márgenes, dónde termina el universo y dónde comienza... ¡Y qué demonios comenzará más allá del universo!

Y del mismo modo, y porque estoy y me siento muy análogo ultimadamente me pregunto ¿qué descansa más allá de los márgenes del amor cuando uno está enamorado? Dónde termina el amor y dónde comienza... ¡Y qué demonios comenzará más allá del amor!

Los márgenes siempre nos indican un comienzo y un final, siempre definen los límites y encasillan facultades; y todo lo que va más allá de los extramuros no es más que una sospecha, un terraplén tan foráneo que casi siempre lo hacemos perder -con poco esfuerzo- en el horizonte de la ignorancia.

El amor y el universo, lo cuántico y lo termodinámico. Quizá, cuando la vida se desarrolló en este sextante del universo, era evidente que se iniciara algo que va tan allá, o más allá de lo consciente, y se desarrollara algo tan inconsciente como el amor.

Después de todo, ni el amor ni el universo tienen márgenes, y nosotros, los humanos, nos dedicamos erróneamente a poner límites, a delimitar lo que no podemos concebir sin límites, lo sencillamente... inconmensurable.

sábado, 20 de febrero de 2010

Pronóstico reservado


Quién no tuviera la forma de predecir eventualidades del corazón, y tener digamos así, un presentador del tiempo, o en éste caso, un presentador del corazón que nos augure no pronósticos metereológicos, sino digamos, pronósticos amatorios.

Y así, encenderíamos el televisor, abriríamos el periódico y pudiéramos recibir por ejemplo: precipitaciones lacrimosas por la mañana, alegría despejada por la tarde, pero tenga cuidado, nubarrones de resentimiento por la noche.

Y en suma los pronósticos no serían muy pertinentes que digamos, y nos advirtieran de la volubilidad del clima amatorio sin mayor suerte, porque las fuerzas de la naturaleza no respetan antelaciones. Y así, el amor, de la misma manera, unicamente aceptaría, pronósticos reservados.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Migraña

El encuentro no fue del todo agradable, aunque no puedo negar que siempre es agradable toparme con tu mirada, la migraña acudió a mí aquella tarde para arruinarme toda ensoñación contenida.
Bebimos chocolate, como para estar acorde con las festividades de fin de año, el pye de plátano estuvo delicioso, un manjar de los dioses como acoté oportunamente. El lugar, Café Beirut, si mal no recuerdo, era agradable, aunque el reducido espacio me hizo entrar en un ataque de claustrofobia, y si a eso le sumo la migraña, y el corazón acelerado por tu presencia, estuve al borde de entrar en asfixia.
Luego el billar, donde me sentí más cómodo, y claro, quería apreciar tu físico mejor, deleitarme con tu figura, por eso escogí jugar billar, y la verdad que fue agradable el espectáculo. Me dejé ganar a suerte de forzar una futura revancha, una estratagema que aprendí de mis amigos.
Pero la verdad que ya no sé cuán saludable sea volver a verte, no sé si al volver a verte, me relaje como aquella vez, porque aunque la migraña echó por tierra mis pretensiones, saber que sigues con aquél chico que me presentaste una noche, me ha venido como un baldazo de agua fría, como una migraña al corazón que me fuerza a alejarme de tu antijaquecosa presencia.
Nota mental: Tampoco sé cuán saludable sea seguir escribiendo sobre ti niña, esto ya no me está gustando

sábado, 19 de diciembre de 2009

Lo que prefiero

Prefiero descansar a la luz de una lámpara, que a la luz de una falsa esperanza; recordar a las mujeres que me amaron, que a las que amé. Prefiero sentarme a ver la gente pasar, antes de ser yo el caminante observado; conversar de lo que sea con la niña que amo, antes de amar a una niña que no conversa. Prefiero ser niño que juega a ser hombre, a ser un hombre que juega a ser niño.

Prefiero fumar un cigarrillo cuando estoy leyendo, que fumarme una lectura; recordar tus ojos tristes, antes de percatarme de tu mirada ausente, tus pequeñitos dedos en mi cuello, que en el cuello de una botella, los atolladeros de la avenida principal, que los atolladeros de mi garganta.

Prefiero guardarme mis palabras, antes de palabrear excusas, olvidarme un cumpleaños antes de borrarte de mi memoria, cantar a viva voz como los adolescentes, antes de tararear en mi senil mente. Salir a caminar largas avenidas, antes de montarme en el primer bus que me apresure el viaje de divagaciones; perderme en las siderales distancias del sosiego, antes de perderme en los espacios reducidos de una discoteca.

Prefiero rodearme de personas que me quieren antes de querer rodearme de personas, excomulgar ante propios fueros mis errores, antes de errar ante ajenos fueros. Amarte sin decirte palabra alguna, antes de hablarte sin sentir amor.

Prefiero estar aquí, escribiendo éstas líneas, antes de estar aquí, y no escribir nada.